Elegís tu día
Abajo está la agenda. Elegís el día y la hora que te queda cómoda. Treinta segundos.
Turno sin costo · Cava en Martínez
No es exclusividad. Es que media hora con un sommelier al lado no se improvisa con otros seis clientes esperando atrás.
Reservás, venís a Juncal 665 y Mariano te ayuda a encontrar tu botella entre más de 1.200 etiquetas que probó una por una. Sin costo y sin obligación de comprar nada.
30 minutos · Sin costo · Cupos reducidos por semana
Juncal 665, B1640 Martínez, Provincia de Buenos Aires
Así es por dentro
De día es una persiana de madera sobre Juncal. Nada anuncia demasiado.
Adentro hay un gramófono apoyado sobre un barril lleno de corchos, cajones de bodega apilados hasta el techo y estanterías con etiquetas que no vas a encontrar en la góndola de ningún supermercado. Partidas chicas, proyectos de autor, cepas que casi nadie planta.
La mayoría de la gente pasa por esa puerta sin saber que puede entrar, sentarse y charlar de vino durante media hora con alguien que probó todo lo que hay adentro.
Vos ya lo sabés. Esa es toda la diferencia.
Juncal 665, Martínez. Se entra con turno para que la media hora sea tuya.
Cómo entenderlo
Cuando no sabés qué vino abrir, adivinás en una góndola.
Se te rompe el auto y vas al mecánico. Te duele una muela y vas al dentista. Nadie improvisa con eso.
Ahora tenés una cena importante el sábado. Buscás en el celular, leés tres notas contradictorias, entrás a una vinoteca y terminás parado frente a doscientas etiquetas que no te dicen nada. Elegís por la etiqueta más linda o por el precio del medio, que es lo que hacemos todos.
No es culpa tuya. Nunca hubo un lugar al que ir.
Esto es exactamente eso: una consulta. Con turno, con alguien que estudió, y con 1.200 botellas de respaldo para responderte.
Cuatro pasos
Abajo está la agenda. Elegís el día y la hora que te queda cómoda. Treinta segundos.
Martínez, a metros de la estación. Llegás y la media hora ya es tuya. Nadie te apura.
Para qué es, con quién, qué se come, qué tomaste antes. Ese es todo el trabajo que te toca.
Y si no era la justa, la cambiás. Más abajo te explicamos cómo.
Cuatro formas de llegar
Nadie llega diciendo quiero un Malbec de Gualtallary. Llegan diciendo otra cosa.
Contale quiénes vienen y qué se come. Te vas con una botella que va a hacer que alguien levante la copa y pregunte qué es esto.
Decile a quién y por qué. Hay etiquetas que se regalan solas y otras que solo funcionan si la persona entiende lo que tiene en la mano. Son cosas distintas.
Pedile dos cepas que no hayas tomado nunca. Es la parte que más disfruta y por lejos la que más te va a sorprender.
Mejor todavía. Decile la bodega que venís tomando y te muestra las tres que están un escalón arriba, en el mismo estilo.
En los cuatro casos el trabajo es el mismo: encontrar la botella que resuelve tu mesa, al mejor precio posible. No la que deja más margen ni la que hay que sacar del depósito.
Quién te va a atender
Sommelier y fundador de Club Segunda Copa. Jurado en concursos internacionales de vino.
Desde 2009 el enfoque es siempre el mismo: estar primero del lado del consumidor.
Al principio era viajar, catar, seleccionar y traer a Buenos Aires vinos que no estaban en Buenos Aires. Diecisiete años después la cava tiene más de 1.200 etiquetas y sigue funcionando igual. Cata cada partida antes de que entre. Lo que no serviría en su propia mesa, no entra.
En el turno no vas a escuchar cuál conviene vender. Vas a escuchar cuál te conviene tomar a vos.
Cato cada partida antes de armar un pack. Si no la serviría en mi propia mesa, no entra en la tuya.
Mariano Toscano
Garantía de satisfacción
Cada botella que sale de la cava lleva un sticker nuestro pegado atrás. No es decoración. Es la garantía.
Te llevás el vino, lo abrís, lo servís. Si no era lo que esperabas, le ponés el corcho, la traés de vuelta con el vino adentro y te llevás otro por el mismo valor.
Y si tampoco es ese, otro. Hasta dar con el que sí.
Nadie se lleva un vino que no le gusta. Ese es el único acuerdo.
Último paso
Lunes a viernes, de 10 a 20. El turno dura media hora y siempre dejamos quince minutos de margen, porque nadie va a apurar a nadie.
Cupos reducidos por semana. Cuando se completan, hay que esperar a la siguiente, y para ese entonces tu ocasión ya pasó.
Elegí un día y un horario
Los que ya vinieron
“Fui pensando que me iban a vender la botella más cara y me llevé una de la mitad de precio que era mucho mejor para lo que yo necesitaba.”
PLACEHOLDER“Le dije que era para el cumpleaños de mi viejo y me hizo tres preguntas. La tercera botella que me mostró era exactamente esa.”
PLACEHOLDER“Media hora ahí adentro y aprendí más de vino que en diez años de comprar en el supermercado.”
PLACEHOLDERAntes de reservar
No. El turno es de asesoramiento y no tiene costo ni condición. Si venís, charlás media hora y te vas sin llevar nada, está perfecto. La mayoría se lleva algo porque encontró lo que buscaba, no porque haya que llevarlo.
Al revés: sos el cliente ideal. Mariano trabaja hace diecisiete años traduciendo el vino a la mesa de cada persona. No hace falta que sepas una cepa ni que uses una sola palabra técnica. Alcanza con que digas para qué es y qué te gusta tomar.
La cava tiene más de 1.200 etiquetas y un rango de precios muy amplio. Le decís cuánto querés gastar y trabaja adentro de ese número. Ese dato lo maneja la ocasión, no la góndola.
Sí, la tienda está abierta y te vamos a atender. Lo que no te podemos garantizar es la media hora dedicada: si hay gente esperando, la charla se corta. El turno existe para eso.
Media hora, con quince minutos de margen previstos. Si se te complica, avisás por WhatsApp y lo reacomodamos. Mariano es flexible con eso.
Juncal 665, Martínez, a pocas cuadras de la estación. Abajo tenés el mapa.
Sí. De hecho, si el vino es para una mesa compartida, que venga la otra persona ayuda bastante.
Dónde es
A pocas cuadras de la estación de Martínez. Hay lugar para estacionar sobre la calle.
La diferencia entre una cena que se recuerda y una que no suele estar en la botella que alguien eligió bien.
Media hora en Martínez. Sin costo. Sin compromiso. Con 1.200 etiquetas atrás y alguien que las probó todas.
Cupos reducidos por semana.
Reservar mi turno30 minutos · Sin costo · Garantía de satisfacción en cada botella
Guardá el número igual. Va a llegar el día en que tengas una cena importante y no sepas qué abrir. Ese día vas a acordarte de que existe un lugar en Martínez donde alguien probó las 1.200 botellas por vos.